Menorca sin prisa: calas, caminos y hoteles donde el tiempo se detiene
Una ruta serena por el Mediterráneo para dormir entre pinos, caminar junto al mar y sentarse a una mesa con producto local.
POR REDACCIÓN VAGAMORALugares a los que ir, pero también formas de mirarlos: rutas editoriales para elegir el próximo viaje con criterio.
Una ruta serena por el Mediterráneo para dormir entre pinos, caminar junto al mar y sentarse a una mesa con producto local.
POR REDACCIÓN VAGAMORAUna Lisboa para recorrer sin coche: colinas al amanecer, patrimonio junto al Tajo, mercados de barrio y alojamientos con una identidad ligada a su calle.
POR REDACCIÓN VAGAMORACinco días entre pueblos ladinos, senderos de pradera, lagos, refugios y paredes calizas, con bases que reducen traslados y alternativas para un cielo cambiante.
POR REDACCIÓN VAGAMORACinco días honestos en São Miguel entre calderas, baños termales, senderos, costa, pueblos y una mesa nacida del suelo volcánico.
POR REDACCIÓN VAGAMORACinco días de Hondarribia a Bilbao por puertos habitados, patrimonio marítimo, flysch, Urdaibai y mesas ligadas al Cantábrico.
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Una ruta serena por Bled, Bohinj y los viñedos de Goriška Brda, entre agua alpina, bosques, senderos y mesas donde el paisaje también se saborea.
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Un viaje pausado por las Islas Feroe: pueblos diminutos, acantilados sobre el Atlántico, senderos antiguos y carreteras que siguen la luz cambiante del norte.
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Cinco días para leer cráteres entre hayas, callejear por pueblos medievales y sentarse a la mesa sin convertir cada paisaje en una carrera.
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Una ruta serena por Ostuni, Lecce y las Murge: cal blanca, piedra dorada, olivares antiguos y una mesa pugliese que pide quedarse un poco más.
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Una ruta serena por aldeas sajonas, ciudades medievales, montes boscosos y el ferrocarril estrecho de Maramureș, para mirar Transilvania sin prisas ni disfraces.
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